El domingo definitivamente ranqueó entre los días más felices del año. Quedó entre el segundo y el tercer puesto. No hubo mucho años en los que haya tenido tantos días así de flawless.
La locación también ranqueó, calculale que quedó segunda, si contamos tooooodo el sur como una sola locación.
El budín ranqueó primero entre todos los budines. Se pelea con el de chocolate de felicity, pero pasa que con ese me agarré una pataleta horrible.
En fin, flawless. Tanto que hizo de hoy uno de los días más odiosos del año, y de esos sí hubo muchos.