martes

All the young dudes

Dios realmente me tiene una estima considerable (who?), porque la verdad, mandarme todas las pertenencia de cierta era a un lugar que no se dónde queda y encima pertenece a la persona que menos se podría emparentar conmigo en el universo y cualquiera de sus variantes: excelente jugada.
En fin, todo esto para acordarme de que me olvido de tantas cosas.
Por ejemplo, sí, ok, buen finde, pero andaba con una cara por la vida. Y nada que ver con la lluvia, te juro. Aunque probablemente algo que ver con el agua.
En fin, entre cosas que soñe y cosas que vi mientras fumé, me descubrí super enamorada de Ziggy Stardust, mal.
Y que se qué cosas me gustan y por qué razones, aunque no sean el tipo de razones que hacen a una película yanqui, de ninguna clase.
En fin, en este plan de envejezcamos con gracia, me teñí otra vez, me compré dos remeras, estoy leyendo Jane Eyre y tomando cursos casi al azar. Me decidí a hacer planes a mediano plazo que no incluyan ni cuotas, ni suicidios. Ni terapia. Ni cuotas, ya lo dije?
Hablando de vejez y de cuotas, el fin de semana también se cumplieron 4 años de que lo conocí a Fran. Pero posta que no me causan nada los aniversarios a esta altura de mi vida, mismo los cumpleaños, navidades, años nuevos chinos o eclipses. Los días de show me copan, esos sí. Pero no se, será que los días pasan tan rápido (ponele que estamos en marzo) que ni da tenerlos en cuenta, total ya se fueron, mirá.