lunes

Esa belleza

Desde que volví todo me parece feo y todas mis caras, insulsas. Y todos mis planes, absurdos. Y la música?
Mi cabeza, vacía.


Tiene sentido la idea del rompecabezas. La idea apocalíptica.
Y pensar que, en realidad, perdí el apocalipsis que estaba buscando. Que fui a buscar. Qué tarada. “Fui a buscar”.

Las fotos, y las sonrisas que ilustran, no sirven. Capás que porque no son de papel. Son de ceros y unos. Que también son apocalípticos (el cero no tanto).


Se me ocurrió, es tal estado de nada y de todo, que dejamos a las personas. No, está mal dicho. Se me ocurrió: “dejamos a las personas”. Una carrera interminable, no genética, rencorosa, egomaníaca.

(Nota: alejarse del espejo. De la sal. Y del azúcar.)

Tal vez ya encontré un lugar donde dejar a las personas.

Estoy triste?