Hoy empecé yoga (por milésima vez en la vida). Qué felicidad me dió tal flashback! El olor inconfundible de las frazaditas, el dolor de las rodillas!
Salí caminando cual buda on prozac, pero el tipito del subte me cagó la parcimonia al tocar la chicarra cuando yo estaba a media escalera y me hizo correr. Dolor. Y mañana habrá más.
Igual ese dolor siempre nos gusta, nos hace sentir dignas.
Y merecedoras del chocolate y la copita de vino de este momento.
Y si hubiera sexo y un bañito de inmersión con jabón de meliza, sería el día más copado del semestre.
La letra chica:
Siendo veintipico de noviembre anuncio, cual dana y su alimentación, que me mereceré una ganesh bajo la piel de mi costadito en exactamente un año. Si y sólo si. Enero no cuenta porque voy a estar siendo feliz somewhere else.